Los ajustes afectan tanto al salario de los funcionarios y a los servicios que prestan, como a la calidad de la enseñanza
PINEDA IRADIER, Julen
Los funcionarios de la Universidad del País Vasco iniciaron el pasado 20 de julio una protesta coordinada entre todas las facultades del campus de Leioa. Desde entonces, todos los viernes se repiten las concentraciones.
Bajo la denominación de “Viernes Negro”, entre 30 y 40 miembros del personal del campus, se reúnen todos los viernes a las 11:00 para protestar contra los recortes presupuestarios que sufren.
Según Txebi Ausín, trabajador de la Biblioteca Central del campus, aun no han conseguido nada. “Difícil lo veo, es una carrera de larga distancia”, responde cuando se le pregunta sobre si tienen previsto conseguir algo próximamente.
Esta situación no es nueva, en junio de 2010 comenzaron los primeros ajustes. Aquel mes, el Gobierno Vasco adelgazó la plantilla de profesores, mientras que el Gobierno Central redujo en un 5% el salario de los funcionarios.
Desde entonces, han sido numerosos los tijeretazos que han protagonizados ambos gobiernos. Tanto el PP como el PSOE aprueban ajustes, entre los que encontramos, la desaparición de la jubilación anticipada, o el aumento en un 20% del ratio de alumnado.